La cancelación de su agenda pública alimentó rumores sobre la salud de Trump.
La Casa Blanca salió este sábado a desmentir las versiones que circularon durante la tarde sobre una supuesta hospitalización de Donald Trump, luego de que crecieran los rumores por la cancelación de sus apariciones públicas previstas para el resto de la jornada.
La aclaración oficial buscó frenar una ola de especulaciones que cobró fuerza en medio de un contexto especialmente sensible. En las últimas semanas, la salud del presidente republicano había quedado bajo observación pública por algunas apariciones que generaron comentarios, y esta vez la ausencia repentina de actividades volvió a alimentar dudas.
El episodio, además, coincidió con un momento de máxima tensión internacional. Trump enfrenta horas decisivas por la escalada con Irán, luego de reiterar su ultimátum para que Teherán avance hacia un acuerdo o garantice la apertura del estrecho de Ormuz, una vía clave para el comercio mundial de petróleo.
En ese marco, la suspensión de la agenda presidencial y la rápida difusión de rumores sobre una eventual internación sumaron incertidumbre política en Washington, aunque desde el gobierno estadounidense insistieron en que el mandatario se mantuvo en funciones durante toda la jornada.
















































