Un comercio de Funes estuvo a punto de convertirse en una nueva víctima de las estafas virtuales que acechan a la región. Bajo la excusa de un festejo de cumpleaños urgente, un presunto cliente oriundo de Casilda contactó a la librería «Confetti» para realizar un pedido personalizado, con el objetivo final de simular una transferencia bancaria incorrecta y solicitar la devolución del dinero inexistente.
El hecho comenzó con una llamada de un hombre que se identificó como Rodolfo. Con un tono insistente, solicitó un combo completo de cotillón —vasos, platos, globos y hasta stickers personalizados— alegando que debía retirarlos al día siguiente. La dueña del local, priorizando la atención al cliente incluso en día feriado, preparó el pedido, diseñó las etiquetas y envió videos del trabajo terminado para cumplir con los plazos exigidos.
Sin embargo, al momento del pago, la maniobra quedó al descubierto. Tras solicitar el alias del comercio, el sujeto afirmó que su mujer ya había realizado la transferencia pero que se había «equivocado de monto», depositando una cifra superior a los $53.450 presupuestados. Es en este paso donde los estafadores suelen pedir que el comerciante «devuelva» la diferencia, cuando en realidad el dinero nunca ingresó a la cuenta o utilizan comprobantes falsos.
«Simplemente me hicieron perder el tiempo, pero en ese momento me di cuenta de qué se trataba todo y le dije que se vaya a laburar y deje de cagar gente», relató la comerciante tras el episodio. Al verse descubierto, el estafador bloqueó inmediatamente la comunicación, una conducta habitual en estas células delictivas que operan de forma remota.














































