Omar Rendón, el chofer de Uber de 64 años que había llegado al país hace 14 años desde su Colombia natal, fue hallado muerto el lunes tras ser desaparecer en San Lorenzo tres días atrás. Si bien su cuerpo fue localizado en Roldán, las investigaciones siguen su curso y se conoció en las últimas horas cuales fueron algunas de las pistas claves que dieron con su paradero.
Según relató Rosario3, la principal hipótesis de los investigadores es que se trató de un crimen para despojarlo de sus pertenencias y de su vehículo, que sigue sin aparecer. En ese sentido, una pareja fue detenida y la mujer fue la que dijo dónde estaba el cuerpo: al costado de un camino de tierra entre Ricardone y Roldán.
Las claves del caso fueron la geolocalización del teléfono que le habían robado a Rendón y las pruebas de luminol, que constataron que había sangre en la casa de uno de los sospechosos. También ayudó la confesión de una de las sospechosas. Es la pareja del primer detenido en el caso.
Según la reconstrucción del caso que consignó el mencionado medio, la familia de Rendón sospechó ante su ausencia cuando no fue a su casa a almorzar. Luego, alguien respondió mensajes desde su celular con formas que no eran las de la víctima e incluso le pidieron dinero a clientes de Rendón de otro rubro en el que trabajaba.













































