La tormenta se descargó con fuerza entre la medianoche y el amanecer, dejando un registro que triplica los promedios habituales para una sola jornada de marzo.
El cielo no dio tregua durante toda la madrugada en Funes: el pluviómetro marcó 110 milímetros en pocas horas, transformando el paisaje urbano en un escenario de calles anegadas. El fenómeno, que comenzó con una actividad eléctrica persistente, se intensificó cerca de las tres de la mañana, momento en que el agua empezó a acumularse en las zonas más bajas del casco urbano y los barrios abiertos.
Los 110 milímetros registrados representan un volumen crítico para los sistemas de drenaje locales, que se vieron exigidos al máximo de su capacidad. Vecinos de distintas zonas reportaron dificultades para circular, especialmente en las arterias de tierra y en aquellos sectores donde el escurrimiento suele ser más lento por la topografía del terreno.















































