Angel Di María volvió a demostrar su humildad y cercanía con los vecinos al aparecer de forma imprevista en el Auto Mostaza de Funes. El referente de la Selección Argentina y de Rosario Central llegó al establecimiento para realizar un pedido y, lejos de ocultarse, compartió un momento ameno con quienes se encontraban en el lugar cumpliendo sus tareas habituales.
La presencia del «Fideo» transformó la rutina del local en pocos segundos: los empleados, sorprendidos por la visita del ídolo, le pidieron fotos que el futbolista aceptó con total predisposición. La imagen de Di María junto al equipo de trabajo del comercio se viralizó rápidamente, reflejando el cariño que el jugador mantiene por la zona, donde suele pasar sus días de descanso.
Este tipo de apariciones ya son un sello distintivo del jugador en la ciudad, reforzando el vínculo cotidiano que une a las figuras internacionales con la comunidad funense. Tras el breve encuentro y los saludos de rigor, el deportista continuó su camino, dejando una anécdota inolvidable para los trabajadores que compartieron el turno de esta tarde.















































