La Cámara de Senadores de Santa Fe aprobó un proyecto de ley que busca erradicar la presencia de cuidacoches en todo el territorio provincial. La iniciativa, que ahora pasa a la Cámara de Diputados para su sanción definitiva, incorpora la guarda y el lavado de vehículos sin autorización al Código de Convivencia, permitiendo que tanto la policía como los gobiernos locales actúen de oficio ante estas situaciones.
El proyecto, impulsado por el senador Ciro Seisas, añade tres artículos a la Ley 10.703 para transformar esta actividad en una contravención provincial. De convertirse en ley, cada municipio —incluido Funes— tendrá la potestad y la herramienta legal para frenar la actividad en su jurisdicción mediante un trabajo conjunto entre los organismos de control municipal y las fuerzas de seguridad. Las sanciones previstas para quienes infrinjan la norma incluyen:
* Realización de trabajos comunitarios.
* Prohibición de concurrencia a determinados lugares.
* Arresto de hasta 20 días en casos de reincidencia o si se comprueba una organización previa.
* Penas más severas si la actividad se desarrolla en zonas bancarias, comerciales o durante eventos masivos.
La normativa surge como respuesta a los crecientes reclamos ciudadanos por situaciones de extorsión, un problema que solo en Rosario generó más de 1.200 denuncias y un promedio de 16 llamadas diarias al 911 durante 2025. «Es un proyecto de la gente que se cansó de ser rehén de la extorsión», señaló Seisas, destacando que se busca recuperar el orden en el espacio público que la política había «naturalizado» durante años.
Como contrapartida, el texto contempla un programa de reinserción para aquellas personas que realizan la actividad y no poseen antecedentes penales. Estos trabajadores podrán acceder a capacitaciones y programas de empleo formal ya vigentes en la provincia, articulando oportunidades en el sector público y privado para ofrecer una salida laboral real fuera de la informalidad de la calle.














































