El mercado inmobiliario regional sumó una novedad tecnológica que redefine el acceso a los ladrillos para los pequeños ahorristas. A través de la tokenización de activos reales, un método que alcanzó los US$25.000 millones a nivel global este año, inversores de la zona pueden adquirir participaciones digitales en desarrollos de alta gama.
El proyecto protagonista de este cambio es Lena Buró, una propuesta de Grupo Transatlántica y Fundar ubicada en el centro corporativo de Rosario. Este edificio de oficinas permite, por primera vez en la región, que medianos ahorristas accedan a una inversión en Real Estate premium sin necesidad de comprar una oficina o local completo, utilizando la tecnología blockchain para fraccionar el activo.
“La tokenización registró un crecimiento superior al 300% en los últimos tres años”, explicó Horacio Angeli, CEO de Grupo Transatlántica, quien destacó que esta herramienta facilita la entrada a proyectos de infraestructura real con mayor trazabilidad y liquidez. Por su parte, Ángel Seggiaro, dueño de Fundar, firma con fuerte presencia en los desarrollos urbanos de Funes, señaló que la iniciativa busca eliminar barreras de entrada y revitalizar el microcentro con una nueva forma de pensar el ahorro.
El edificio cuenta con más de 4.500 m² y plantas flexibles diseñadas para la agilidad de las empresas actuales. El diseño integra arquitectura sustentable, paneles de recarga y una terraza-jardín en el noveno piso destinada al networking, lo que garantiza un respaldo sólido para quienes decidan volcar su capital en estos «m² digitales».
Esta convergencia entre el mundo físico y la infraestructura tecnológica marca un antecedente clave para el mercado local. A medida que estos modelos de inversión se consolidan, los vecinos de Funes y la región encuentran nuevas alternativas para proteger sus ahorros en activos tangibles mediante herramientas de última generación.















































