El cuerpo de Ramiro, el joven de Funes que era buscado intensamente desde el viernes por la noche, fue hallado sin vida este lunes en un zanjón ubicado en la intersección de calles Paysandú y Tomás de la Torre. El hallazgo se produjo tras varios días de rastrillajes luego de que se perdiera su rastro al salir de una fiesta en la Zona 5.
Personal de la Brigada de Búsqueda y Rescate Acuático de los Bomberos Voluntarios de Funes intervino en el lugar para retirar el cuerpo, que se encontraba dentro de una heladera. El operativo se tornó complejo debido al gran caudal de agua que presentaba el canal Salvat en el punto exacto donde desemboca el entubamiento, bajo la zona ferroviaria.
Para el recupero, los brigadistas debieron asegurar la heladera con cuerdas y montar una pasarela metálica inclinada, utilizando el malacate de un móvil de Protección Civil para izar los restos. En el lugar también trabajó la Policía de Investigaciones (PDI), que montó un gazebo para realizar las pericias de rigor sobre el cuerpo y el elemento donde fue encontrado.
Tras recuperar el cuerpo y a partir del testimonio de personas en la escena del crimen, la PDI se dedicó a rastrillar y realizar pericias en una casilla cercana, que pertenecería a uno de los tres detenidos por el crimen. En principio, se presume que ese lugar sería la escena primaria del homicidio.
Según fuentes municipales, el joven atravesaba problemas de adicciones y contaba con antecedentes, aunque por el momento no se han determinado las causas de su fallecimiento. El caso quedó bajo investigación judicial para esclarecer las circunstancias de lo que comenzó como una búsqueda desesperada de familiares y amigos y terminó de la peor manera.
















































