El dirigente local Luciano Montero cruzó las intenciones de sectores libertarios de evitar la ampliación del Concejo Municipal de Funes, asegurando que el debate debe centrarse en los costos de la política y no en reducir la representación democrática. Para el referente, ante el salto poblacional que dio la ciudad, achicar el cuerpo legislativo atentaría contra la diversidad de voces necesaria para el control de la gestión.
“Si realmente queremos bajar el gasto político, empecemos por discutir los sueldos y la cantidad de asesores. No podemos hablar de ajuste recortando la representación de los vecinos”, afirmó Montero. El debate surge en un momento clave para Funes, que tras el último censo se encamina a sumar nuevas bancas para equiparar su estructura institucional con la cantidad real de habitantes.
El dirigente recordó que la ciudad tuvo uno de los mayores crecimientos de la región en los últimos años, lo que se traduce en nuevos barrios y problemáticas que demandan atención legislativa. “Nuestra ciudad creció muchísimo. Hoy hay más vecinos y más realidades. Eso necesita más representación para evitar que pocas personas concentren todas las decisiones”, sostuvo, advirtiendo que un Concejo pequeño facilita la concentración del poder.
En esa línea, Montero remarcó que la austeridad no debe ser una excusa para afectar la calidad democrática: “Menos concejales significa menos pluralidad y más facilidad para un monopolio de ideas”. Según su visión, la pluralidad es el único freno posible ante gestiones que intentan avanzar sin consensos amplios entre las distintas fuerzas políticas locales.
Finalmente, concluyó que la representación no debe ser vista como un «gasto innecesario» sino como una garantía para el ciudadano. El debate sobre la conformación del legislativo funense promete seguir escalando en la agenda local, mientras la ciudad termina de asimilar el impacto de su explosión demográfica en los servicios y sus instituciones.
















































