En un mediodía marcado por la expectativa del sector productivo, el ministro de Economía de la Nación, Luis Caputo, visitó este viernes la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR). Ante una audiencia compuesta por referentes del mercado y empresarios que ven con buenos ojos el rumbo macroeconómico actual, el funcionario nacional lanzó un anuncio de alto impacto para la infraestructura regional: el traspaso de la ruta nacional A012 a la órbita de la provincia de Santa Fe.
La decisión de transferir esta arteria fundamental, que actúa como el segundo anillo circunvalar de Rosario y es el principal canal de flujo para los camiones que llegan a las terminales portuarias, llega tras meses de gestiones y quejas por parte de la administración provincial. El gobernador Maximiliano Pullaro fue una de las voces más críticas respecto al estado de las trazas nacionales en territorio santafesino, calificando en reiteradas oportunidades como “calamitoso” el mantenimiento de los caminos que sostienen el ingreso de divisas al país.
Con este anuncio, el Gobierno Nacional parece finalmente haber tomado nota de las propuestas enviadas desde la Casa Gris. Según explicaron fuentes oficiales, la intención es que Santa Fe tome las riendas de la gestión y el mantenimiento de la A012, una ruta que hoy se encuentra saturada y con graves baches que ponen en riesgo la seguridad vial y la eficiencia logística. Sin embargo, el anuncio abre un interrogante que divide aguas en la opinión pública y política: ¿Se trata de una verdadera oportunidad para que la provincia solucione con recursos propios y mayor cercanía los problemas viales, o es simplemente una estrategia de la Casa Rosada para desligarse de responsabilidades y costos de mantenimiento?
El propio gobernador Pullaro fue el principal impulsor de este esquema de transferencia. En sus declaraciones previas al anuncio, el mandatario santafesino había subrayado la disposición del territorio para intervenir ante la falta de respuestas federales. Al respecto, recordó: “Le hemos presentado a Nación en más de una oportunidad un programa para sostener las rutas nacionales que están en un pésimo estado, haciéndonos responsables -como Provincia- del sostenimiento de estas trazas, fundamentalmente de los ingresos a los puertos que van desde Timbúes hasta Villa Constitución”.
Bajo esta nueva configuración, la provincia deberá ahora definir el esquema de financiamiento para las reparaciones necesarias en la A012. El traspaso implica no sólo la potestad sobre la traza, sino el desafío de gestionar un corredor productivo que atraviesa el corazón agroexportador de la Argentina. Mientras el sector privado celebra la posibilidad de que se realicen obras postergadas por años, queda pendiente la discusión sobre los fondos que acompañarán este traspaso de competencias, en un contexto donde el mantenimiento vial es una deuda urgente para garantizar la competitividad del Gran Rosario.
















































