El hecho ocurrió en la e la escuela Normal Superior Nº 40 “Mariano Moreno”, de la ciudad de San Cristóbal ubicada en el norte de Santa Fe, cuando un alumno ingresó al establecimiento con una escopeta que llevaba en el estuche de una guitarra según comentaron otros alumnos que entraban detrás de él a clases.
“Mi nena llegó llorando. Me dijo que un chico entró con un arma de fuego y empezó a disparar. Decía que le iba a disparar a todo un curso”, contó Silvana, madre de una alumna, en diálogo con el canal Todo Noticias.
Silvana añadió que el ataque tuvo lugar cuando estaban por ingresar todos los estudiantes al izamiento de la bandera nacional. “Consolé a mi hija, la senté, y le pregunté qué estaba pasando. Sigo en shock, no lo puedo creer. El arma la llevó en un estuche de guitarra para que no se dieran cuenta”, concluyó.
El episodio se desencadenó mientras los alumnos se encontraban en el patio formando para izar la bandera. Ante los disparos, se produjo una estampida generalizada: estudiantes saltaron tejidos divisorios, treparon tapiales y rompieron ventanas para escapar del establecimiento.
Por su parte, Manuel, padre de otra alumna, explicó en el mismo canal: “A veces soy docente ahí. No es una escuela donde uno pueda llegar a pensar una situación así. Nadie espera este tipo de acciones. Sé que este chico (el agresor) hace deportes, es normal”.
Según los testimonios recogidos, el agresor sería un alumno de cuarto año que ingresó al establecimiento ubicado en J. M. Bullo 1402 portando un arma con ambas manos. Todo indicaría que se trataría de un arma larga, posiblemente una escopeta cargada con perdigones, de acuerdo con las lesiones que presentaron las víctimas y los relatos de quienes presenciaron el ataque.
La institución funciona desde las 6 de la mañana hasta las 11 de la noche, y en sus distintos turnos ofrece jardín de infantiles, nivel primario, secundario, secundario nocturno y profesorados de diversas disciplinas.
Armando Borsini, director del Hospital de San Cristóbal, confirmó que al centro asistencial ingresaron dos menores heridos por perdigones, ambos fuera de peligro. Uno de ellos presentaba impactos en la región frontal y en el tórax, por lo que fue derivado para realizarle una tomografía. El segundo tenía perdigones en el brazo y uno menor en el tórax, y al momento de ser atendido se encontraba estable, aunque en estado de shock.
El médico precisó además que varios alumnos llegaron al hospital con cortes y golpes provocados al saltar por las ventanas durante la huida, aunque ninguno de esos casos revestía gravedad. “Hubo muchos chicos que saltaron por las ventanas rompiendo los vidrios, asustados”, señaló.
Las autoridades trabajan para determinar cómo ingresó el arma al establecimiento, reconstruir la secuencia del ataque y esclarecer el vínculo entre el agresor y las víctimas.














































