Funes no sólo crece en cantidad de avisos inmobiliarios, también sostiene un perfil bien definido de lo que se ofrece. Según un informe sobre el mercado local, la ciudad exhibe un mix muy marcado, siendo la casa el producto dominante tanto en alquiler permanente como en venta.
“En el segmento de alquiler permanente, Funes muestra una composición clara: 79,5% de casas y 20,5% de departamentos. Es decir, casi 8 de cada 10 opciones publicadas para alquilar en la ciudad corresponden a viviendas unifamiliares, mientras los departamentos quedan como una alternativa menor dentro del stock”, indicó en diálogo con InfoFunes Santiago Sabolo, coordinador del Departamento de Estadística del Colegio de Corredores Inmobiliarios de Rosario (COCIR).
La lógica se repite —y se refuerza— cuando se mira la venta. En Funes, el informe registra 79,7% de casas y 20,1% de departamentos dentro de los avisos para compra, una distribución prácticamente calcada a la del alquiler. La conclusión es directa: en la vidriera inmobiliaria local, lo que predomina no es el departamento “de ciudad”, sino la casa asociada al modo de vida funense, con más metros, más lote, verde y mayor protagonismo del formato barrio.
El dato cobra relevancia cuando se lo compara con Rosario. En la ciudad central ocurre lo contrario: el departamento es el producto mayoritario. En alquiler permanente, Rosario muestra una fuerte concentración en departamentos, y en venta también se mantiene la supremacía de ese formato. Ese contraste ayuda a entender por qué Funes compite con una identidad propia: no es sólo “más oferta”, sino una oferta distinta.
En el resto del corredor metropolitano, la tendencia general tiende a invertirse. En varias localidades seleccionadas, la casa vuelve a ser el tipo de propiedad predominante, tanto para alquilar como para vender. En ese mapa, la ciudad se ubica con un patrón nítido y estable, sin grandes cambios entre un destino y otro.
En resumen, el mercado local tiene una marca registrada. En Funes, la búsqueda de espacio sigue siendo el motor. Por eso, más allá de precios o coyuntura, el dato de qué se ofrece cuenta una sola historia: una plaza pensada para vivir hacia afuera, con lote y verde, donde el departamento aparece como complemento y no como protagonista.















































